Tellervo Kalleinen y Oliver Kochta-Kalleinen, dos finlandeses de Helsinki, tuvieron la idea durante una fría mañana de invierno de transformar la energía derrochada por cada individuo solitario en algo fuerte y común. Así llegaron a la idea de un Coro de quejas, Valituskuoro en finés. La idea prosperó y ahora hay coros de quejas en Birmingham, Helsinki, Poikkilaakson (Fin), Bødo (Nor), San Petersburgo y Hamburgo. Y gracias a internet y sobre todo a youtube han alcanzado una notable fama. Cosas de la globalización internetera y de los nuevos medios de protesta del pueblo de los que tanto les gusta hablar a los sociólogos. Ahí arriba os dejo el de Helsinki, el más famoso hablando en términos youtuberos. Además es curioso ver de que se quejan los escandinavos, y el sonido finés siempre es agradable de escuchar. Actualización: tras hablarlo con un helsinguino (que es el gentilico de Helsinki en castellano) me ha confirmado las quejas, sobre todo las "metri pizzas" que son realmente de medio metro... fucking annoying.