Entre las cosas frikis que andan por mi habitación, hay un Godzilla, un trilobites de verdad, una reproduccion del cráneo de un tiranosaurio, un cartel que brilla en la oscuridad de EXTINTOR (un clásico sin duda), una señal de prohibido aparcar, con su pie y todo (otro clásico), un elefante de la suerte que me regaló un senegalés del top manta, peleando con el Godzilla, y seguro que alguna cosa más que me dejo. Pero en cuanto lo imprima y lo pege, mwuahaha, el anti-gadget definitivo: un recortable del gran yeti del Quake. Vía la nueva Petite Claudine Pd. : otro clásico es el cono naranja de obras. Antaño tuve uno, pero es incómodo de guardar y transportar, por lo que fue necesario deshacerse de él. No se lo recomiendo a nadie. Están muy bien marcando obras en nuestras calles.