Cálculo exacto para entrar en conocimiento de todas las cosas existentes y de todos los oscuros secretos y misterios.
Así comienza uno de los papiros más valiosos que ha llegado hasta nosotros. El Papiro Rhind, o papiro de Ahmes, es el mejor ejemplo de matemáticas egipcias que tenemos.
Las matemáticas egipcias eran muy rudimentarias. La matemática no era una ciencia como tal, simplemente resolvía algunos problemas como repartir 700 hogazas de pan entre cuatro hombres en partes proporcionales a 2/3, 1/2, 1/3 y 1/4. De todas maneras es muy curioso ver como se hacía esto, tan trivial para nosotros, hace más de dos mil años.
Por ejemplo, para realizar multiplicaciones, lo hacían aprovechándose de que cualquier número puede expresarse como la suma de potencias de dos. La forma es realmente curiosa, sobre todo cuando aprecen fracciones. Otra dato curioso es que la incógnita de una ecuación al denominaban aha, monton de cosas más o menos. Merece la pena hechar un vistazo a sus problemas y saber que hace tanto tiempo se conocían raíces cuadradas, sistemas de ecuaciones, progresiones, cálculo de superficies y volúmenes y, como no, su intento de aproximación de pi por comparación con el octógono. El resultado, del que por supuesto ellos nunca fueron conscientes, fue de 3.1605, nada mal. En otro famoso papiro matemático egipcio, conocido como papiro de Moscú, también se hace el primer intento conocido de calcular el volumen de una superficie curvilínea.
En fin, todo un curioso mundo por descubrir, el de las matemáticas egipcias.