por Xenome el 22 de March del 2006
Podría haber sido Adolfo Domínguez, pero no, lo digo yo. La ruina es bella. Ya desde pequeñito sentí una especial predilección por las cosas en estado ruinoso. Y sobre todo por las ruinas modernas. Cuantas tardes recorriendo minas abandonadas y cargaderos de carbón. La sensación de ver una fábrica que hace apenas 20 años rugía con el traqueteo de su maquinaria y obreros, absolutamente vacía y silenciosa, reconquistada por polvo, tierra y vegetación se me presenta gratamente reconfortante. Es como caminar entre la desolación tras una gran hecatombe, o ser partícipe de la ciencia ficción.
Todo esto viene a cuento de un par de reportajes que me encontré por ahí hace ya algún tiempo:
- Modern Ruins: estupenda colección de fotos de Shaun O'Boyle. Fabricas, estaciones, almacenes, power plants... merece ser recorrida con tiempo. Sin desperdicio.
- End of the Line: reportaje para la revista Foreign Policy sobre el desensamblaje a mano de grandes buques en las costas de Bangladesh. Tal cual sacado directamente de Mad Max.