por Xenome el 24 de March del 2006
Hace algunos años ya, unos jovenzuelos llamados Adán y Eva, vivían en un paraíso. Un día, llegó un señor, un tal Dios, y les dijo "podeis hacer lo que querais. Menos comer fruta de ese árbol", mientras señalaba con el dedo un manzano que se encontraba tras de sí. Tan pronto se marchó aquel señor, que además era un viejo que no sabía nada de la necesidad de los jovenzuelos como ellos de comer fruta, fueron sin pensárselo dos veces a comer unas manzanas de aquel árbol. Alguna gente dice que hubo una serpiente de por medio, que los engañó y tal y cual. Tonterías. Todos sabemos que las serpientes no hablan. Reptan, que además es una palabra muy bonita.
Unos años después, y en otro lugar, también vinieron unos señores y dijeron "ahora podeis hacer lo que querais, que con la pedazo de transición que nos hemos marcado estaremos por siempre en los anales de la historia. Solo un pequeño detalle, no podeis beber alcohol en la calle". Claro, como era de esperar, la respuesta de los jovenzuelos de aquella época y lugar no se hizo esperar...
No tenía pensado nombrar nada acerca del tema, pero después de leer este post de Pierre Nodoyuna me entraron ganas.
Por supuesto, lo anteriormente dicho es ficción y todo parecido con la realidad es pura coincidencia.