dsc03029.jpg Este fin de semana, estaba yo buscando por entre los juguetes de mi tierna infacia algo para disfrzarme, una vez fallido el intento de ir de Bender. Realmente no encontré nada de provecho, pero recuperé un montón de recuerdos medio olvidados. Entre ellos, un enorme Godzilla de plástico, que me había regalado mi hermana cuando tenía seis o siete años. De aquellas no sabia que existía semejante bicho, era un dinosaurio más que adornaba mis estanterías, pero a día de hoy me hizo la gracia suficiente para desempolvarlo y sacarlo de paseo por el mundo adelante a la caza de mujeres. dsc03030.jpg También aviso que colgué en flickr las fotos de los carnavales de estos días. Aprovechad para reiros de mí a la par que sentir envidia por vuestras tristes vidas, pedazos de carne* * Bender dixit