Cuándo llegue a Lyon lo primero que me llamó la atención fueron unas pequeñas paradas llenas de
Pero la cosa no acaba aquí. Otra de las cosas sorprendentes de la ciudad es el tranvía eléctrico que conecta Villeurbanne con el centro de la ciudad, es eléctrico y muy silencioso. Existen también autobusés eléctricos que en vez de tener baterías van enganchados como los coches de choques a una maraña de cables que recorre parte de la ciudad. Una forma también ingeniosa de librarse de las baterías que cuando se estropean son una de las cosas que más contaminan del mundo al estar llenas de metales pesados.

Nosotros por nuestra parte hemos conseguido unas bicis, que la universidad cede gratuitamente a los estudiantes, para desplazarnos por la ciudad. Estas bicis son las que usaba el servicio de correos de Francia, La Poste, que las cedió para los estudiantes.
